Martín Renán
Poeta adicto al portal
Dónde dejó los huesos
el samaritano, nadie vio en qué intención
mató a su enemigo;
por lo demás
de todo árbol una cruz
se remienda.
Una mujer lanza una piedra,
en la única pedrada
sacrifica su evangelio,
pero ha de resucitar
por un beso.
Y telarañas en la ciudad.
De cómo el ratón vive
mientras el gato duerma;
rezar es de hipócritas
el mártir habla otra lengua.
Y porqué
el lunático
se caga de miedo
a la hora de escribir una puta mentira.
el samaritano, nadie vio en qué intención
mató a su enemigo;
por lo demás
de todo árbol una cruz
se remienda.
Una mujer lanza una piedra,
en la única pedrada
sacrifica su evangelio,
pero ha de resucitar
por un beso.
Y telarañas en la ciudad.
De cómo el ratón vive
mientras el gato duerma;
rezar es de hipócritas
el mártir habla otra lengua.
Y porqué
el lunático
se caga de miedo
a la hora de escribir una puta mentira.
Última edición: