Oscuridad, dulce amiga,
refugio de mis pesares,
de mi soledad testigo,
compañera inseparable.
Oscuridad, noche eterna,
yo no quiero que me salves,
¡que los duendes me posean,
que los espectros me bailen!
Tú conoces mis pecados,
mis fantasías errantes,
los monstruos que nos habitan
los domamos con el arte.
No tenemos fondo, amiga,
ni cielo, ni mar, ni aire,
pero tenemos los versos
en este Infierno de Dante.
La oscuridad del engaño
es refugio de cobardes
y el demonio de los celos
es colmillo de chacales.
¡Ay!, mi clara oscuridad,
siento tu duende en mi sangre,
y aunque quiero ser tiniebla
en esta noche salvaje,
soy luciérnaga que brilla,
soy el sueño de un instante,
soy la sombra que te habita
en este amar en que ardes.
refugio de mis pesares,
de mi soledad testigo,
compañera inseparable.
Oscuridad, noche eterna,
yo no quiero que me salves,
¡que los duendes me posean,
que los espectros me bailen!
Tú conoces mis pecados,
mis fantasías errantes,
los monstruos que nos habitan
los domamos con el arte.
No tenemos fondo, amiga,
ni cielo, ni mar, ni aire,
pero tenemos los versos
en este Infierno de Dante.
La oscuridad del engaño
es refugio de cobardes
y el demonio de los celos
es colmillo de chacales.
¡Ay!, mi clara oscuridad,
siento tu duende en mi sangre,
y aunque quiero ser tiniebla
en esta noche salvaje,
soy luciérnaga que brilla,
soy el sueño de un instante,
soy la sombra que te habita
en este amar en que ardes.