Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se ahogaron mis versos en un pozo negro.
Quiso nadar el amor y la fantasía
pero la señora melancolía
los hundía,
Con su brazo firme
empujaba hacia el fondo.
El amor mientras moría,
recordaba ese beso inesperado,
el calor del abrazo,
el palpitar acelerado,
el silencio enamorado…
y moría.
La fantasía,
forzada al mismo destino,
agitaba su cuerpo
evocando sueños no cumplidos:
su próximo viaje,
la reunión en familia,
expresar el “si me importas”,
solicitar perdón…
y moría
Se quedó la melancolía sola,
muerta con vida,
no tiene a quién llorar
ni a quién o qué desear.
Se ahogaron mis versos en un pozo negro.
Quiso nadar el amor y la fantasía
pero la señora melancolía
los hundía,
Con su brazo firme
empujaba hacia el fondo.
El amor mientras moría,
recordaba ese beso inesperado,
el calor del abrazo,
el palpitar acelerado,
el silencio enamorado…
y moría.
La fantasía,
forzada al mismo destino,
agitaba su cuerpo
evocando sueños no cumplidos:
su próximo viaje,
la reunión en familia,
expresar el “si me importas”,
solicitar perdón…
y moría
Se quedó la melancolía sola,
muerta con vida,
no tiene a quién llorar
ni a quién o qué desear.
Se ahogaron mis versos en un pozo negro.
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