Birbiloke
Poeta adicto al portal
No te acerques tanto
cuando me hablas,
no sea que la cercanía
ruede de amor
y resplandezca luz y daga de besos,
solitudes de un desierto
brazos sin hojas
acelerando su savia en el proceso.
Deja que perezca
y mancille su nombre
gritándole a las estrellas
sin reproche,
solo expandir ese dolor maltrecho
su vida eterna y nada.
Amarla y verla crecer
en los alientos de las piedras,
me iré con ella sin pretenderlo.
Un vendido, lo sé,
un bandido también
...conmovido,
robar el corazón
parado en el tiempo
y despertarme con él.
Y el cielo partirse en dos
abrazos de hielo
y sonrisas en deshielo
su cuervo negro,
su paloma blanca
planeando su blanco suelo
brotes de laurel
de un frío Otoño.
cuando me hablas,
no sea que la cercanía
ruede de amor
y resplandezca luz y daga de besos,
solitudes de un desierto
brazos sin hojas
acelerando su savia en el proceso.
Deja que perezca
y mancille su nombre
gritándole a las estrellas
sin reproche,
solo expandir ese dolor maltrecho
su vida eterna y nada.
Amarla y verla crecer
en los alientos de las piedras,
me iré con ella sin pretenderlo.
Un vendido, lo sé,
un bandido también
...conmovido,
robar el corazón
parado en el tiempo
y despertarme con él.
Y el cielo partirse en dos
abrazos de hielo
y sonrisas en deshielo
su cuervo negro,
su paloma blanca
planeando su blanco suelo
brotes de laurel
de un frío Otoño.