Entre una blanca luz de hielo
se alza la mañana.
Las leves cuitas de la hierva
hacen que mi pensamiento calle
y abarque
una vida silenciosa
que bulle en el interior del valle.
Hoy corre el agua
de entre las piedras
y su ruido leve me serena.
La niebla es casi liquida
y escapa
cuando el sol penetra en ella.
Una raya fulgurante
hábilmente trazada
rodea la peña
haciendo que sus diminutos árboles
sobresalgan en su cresta.
Las hayas protestan
con sus rojas banderitas
que tiran al suelo.
El pinar inmóvil
cuida de sus setas
para que el invierno
que ya acecha,
no las devore
como loba hambrienta,
Cada día el valle
se levanta nuevo.
Ha veces tala
con sus nubes grises
todas las montañas.
Pero hoy ha dejado ver
su hermoso cuerpo,
lo enseña envuelto
en un blanquecino velo
que retira tímido
antes el sol .
se alza la mañana.
Las leves cuitas de la hierva
hacen que mi pensamiento calle
y abarque
una vida silenciosa
que bulle en el interior del valle.
Hoy corre el agua
de entre las piedras
y su ruido leve me serena.
La niebla es casi liquida
y escapa
cuando el sol penetra en ella.
Una raya fulgurante
hábilmente trazada
rodea la peña
haciendo que sus diminutos árboles
sobresalgan en su cresta.
Las hayas protestan
con sus rojas banderitas
que tiran al suelo.
El pinar inmóvil
cuida de sus setas
para que el invierno
que ya acecha,
no las devore
como loba hambrienta,
Cada día el valle
se levanta nuevo.
Ha veces tala
con sus nubes grises
todas las montañas.
Pero hoy ha dejado ver
su hermoso cuerpo,
lo enseña envuelto
en un blanquecino velo
que retira tímido
antes el sol .