Évano
Libre, sin dioses.
Otoño todavía ululará
con besos liberados de las manos;
y mi llanto con ellos volará
a un ayer incendiado de veranos;
y otra vez el amor se apagará
con hielos que recorren pasamanos
de una muerte que nunca dejará
que sean beso y boca nuestras manos.
Quizás nos volveremos a querer,
pero aquella pasión ya la perdimos
entre luces y sombras de mujer.
Ahora ya sabemos lo que fuimos:
pasiones apagadas por un ser
oculto tras lo mucho que nos dimos.
con besos liberados de las manos;
y mi llanto con ellos volará
a un ayer incendiado de veranos;
y otra vez el amor se apagará
con hielos que recorren pasamanos
de una muerte que nunca dejará
que sean beso y boca nuestras manos.
Quizás nos volveremos a querer,
pero aquella pasión ya la perdimos
entre luces y sombras de mujer.
Ahora ya sabemos lo que fuimos:
pasiones apagadas por un ser
oculto tras lo mucho que nos dimos.
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