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Muchas gracias, la guardaré como un tesoro.Me ha encantado eso que has dicho,
"Quienes no saben de poesía, jamás las encuentren"
y añado ni las pisen.
Si le das alguna vuelta a sas hojas podrías colgar
una frase muy bonita, me gustan las frases,
igual ya te ha dado cuenta.
Yo tampoco entiendo de poesia,
pero sí de sentimientos.
Quienes no saben de poesía,
ni de sentimientos,
no entienden muchas cosas.
Hay días en que resbala alguna lágrima por tu cara,
y te preguntan ¿por qué lloras?
Y uno simplemente responde: "no lo sé".
Un abrazo.
Esas hojas están bien guardadas,
están envueltas en papel de seda,
en un maravillosa caja.
Te la dejo aquí.
Como siempre, eres muy amable con mis poemas. Gracias por tu comentario y tus elogios. Un abrazo. LUIS.Buen poema amigo estimado que nos habla
de la ausencia que convierte nuestra vida
en un perpetuo otoño
cuando fue más bien primavera.
Un abrazo, me encanta como escribes.
Te dejo reputación.
Luis, esta poesía merece ser evocada, tus versos traen una melancolía que embriaga. Se puede escuchar ell silencio de las hojas secas al viento , en esa brisa gris que recuerda La Paz...Luis Á. Ruiz Peradejordi;769692 dijo:Se vistió de otoño el camino
en las hojas derramadas.
Un sol pálido, tiembla fríos
en el cielo desvaído;
cielo que fue vereda
para recoger sus pasos,
alejándose.
Me duelen las hojas que sus pies hollaron;
me hieren las huellas que,
en el polvo del sendero, las hojas cubrieron.
Ahora la busco. Te busco
sin saber si a ti, mi voz llega,
mientras se enturbia de horizontes,
vacíos horizontes, mi vista ciega.
Hay un amarillo de hojas que entierran,
(muertas hojas entre filas de chopos),
la melancolía de la carretera.
Ya es otoño; otoño en el corazón,
llenando el pensamiento,
otoño de amor y vida.
Otoño, mi ser vistiendo.
Muchas gracias por este comentario. Me siento halagado. Un saludo.Luis, esta poesía merece ser evocada, tus versos traen una melancolía que embriaga. Se puede escuchar ell silencio de las hojas secas al viento , en esa brisa gris que recuerda La Paz...
Me encanta leerte poeta,,eres de los que sabe llegar...
Mis aplausos y un abrazo.
Siempre en mi poesía hay un aire melancólico, tal vez porque yo sea así. Un saludo.Ligia Calderón Romero;4706945 dijo:Hola Luis!
Me gusta el paisaje bucólico de tus melancolías
que en bellas imágenes deletrea esa soledad
donde la ausencia posa en el escenario
y arrastra el alma por ese solitario camino
de pasos otoñales.
Es siempre una delicia leer tus versos.
Con todo respeto,
Ligia
Bellas imágenes otoñales, imágenes que se funden con tus melancólicos sentimientos por afinidad. Un placer Luis A. visitar tu espacio. Saludos cordiales.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu bella pluma.
Se vistió de otoño el camino
en las hojas derramadas.
Un sol pálido, tiembla fríos
en el cielo desvaído;
cielo que fue vereda
para recoger sus pasos,
alejándose.
Me duelen las hojas que sus pies hollaron;
me hieren las huellas que,
en el polvo del sendero, las hojas cubrieron.
Ahora la busco. Te busco
sin saber si a ti, mi voz llega,
mientras se enturbia de horizontes,
vacíos horizontes, mi vista ciega.
Hay un amarillo de hojas que entierran,
(muertas hojas entre filas de chopos),
la melancolía de la carretera.
Ya es otoño; otoño en el corazón,
llenando el pensamiento,
otoño de amor y vida.
Otoño, mi ser vistiendo.
Espacios otoñales engendrados a esa ambientacion de la vida.Se vistió de otoño el camino
en las hojas derramadas.
Un sol pálido, tiembla fríos
en el cielo desvaído;
cielo que fue vereda
para recoger sus pasos,
alejándose.
Me duelen las hojas que sus pies hollaron;
me hieren las huellas que,
en el polvo del sendero, las hojas cubrieron.
Ahora la busco. Te busco
sin saber si a ti, mi voz llega,
mientras se enturbia de horizontes,
vacíos horizontes, mi vista ciega.
Hay un amarillo de hojas que entierran,
(muertas hojas entre filas de chopos),
la melancolía de la carretera.
Ya es otoño; otoño en el corazón,
llenando el pensamiento,
otoño de amor y vida.
Otoño, mi ser vistiendo.
El otoño, especialmente en su inicio, tiene su encanto. Luego, por nuestra tierra llega Noviembre, mes de difuntos, en que mengua tanto la luz, que a uno le invade una nostalgia, casi depresiva. Pero, qué duda cabe, tiene días hermoso el otoño, sobre todo cuando se dibuja en esos ocres propios que lo hacen inconfundible. el otoño trae la compañía cierta del invierno, que aquí se apodera de gran parte del otoño y de la primavera. No obstante, los optimistas siempre esperamos ver reir la primavera. Es estupendo tenerte por mis letras, Cecy. Eres como una compañía que se desea y agrada, esa amiga en la distancia, pero que sabes que está ahí. Un abrazo. Feliz martes.Me sucede que como te conté muchas veces, adoro los primeros días del otoño, creo que en las hojas que caen hay una belleza sabia, un tiempo de reflexión para dejar caer las penas precisamente como las hojas, hasta el invierno donde deben sepultarse los dolores, para luego renacer con los verdes.
Tu poema es melancólico, la visión es nostálgica, pero muy hermosa.
Siempre que haya otoños en los versos, los veré de un modo constructivo. El dolor construye si se lo sabe capitalizar.
Me gusta leerte en todas las temáticas, Luis.
Un abrazo con admiración, feliz noche de lunes aquí, martes ya en tu tierra.
Me alegra que te haya gustado. Es un poema que ya tiene sus años, pero que parece acompañar este otoño que iniciamos. Gracias por tu presencia y tu amable comentario. Un abrazo.Espacios otoñales engendrados a esa ambientacion de la vida.
pasos que han ido recreando pasajes de hojas pasadas. la vida
asi se viste en el paso del tiempo y pureza estacional.
excelente. saludos de luzyabsenta
Agradezco tu respuesta, es importante lo que escribes.Me alegra que te haya gustado. Es un poema que ya tiene sus años, pero que parece acompañar este otoño que iniciamos. Gracias por tu presencia y tu amable comentario. Un abrazo.
Se vistió de otoño el camino
en las hojas derramadas.
Un sol pálido, tiembla fríos
en el cielo desvaído;
cielo que fue vereda
para recoger sus pasos,
alejándose.
Me duelen las hojas que sus pies hollaron;
me hieren las huellas que,
en el polvo del sendero, las hojas cubrieron.
Ahora la busco. Te busco
sin saber si a ti, mi voz llega,
mientras se enturbia de horizontes,
vacíos horizontes, mi vista ciega.
Hay un amarillo de hojas que entierran,
(muertas hojas entre filas de chopos),
la melancolía de la carretera.
Ya es otoño; otoño en el corazón,
llenando el pensamiento,
otoño de amor y vida.
Otoño, mi ser vistiendo.
Yo empiezo a considerarme ya un hombre otoñal. No lo dan los años, sino la experiencia y las vivencias que vamos acumulando. Sin embargo el otoño me provoca siempre melancolía, es el tiempo de preparación al frío invierno y, reconociendo la belleza de sus formas, me entristece por el acortamiento de sus días, por esa falta de luz, que a los mediterráneos se nos hace tan importante. Pero inexorablemente, después de este tiempo nos llegará la primavera y habrá voces que la canten, que la hagan reir de nuevo, florecer como si estrenásemos la Tierra. Un abrazo.Cuánta melancolía destilan tus palabras Luis. Aquí el tiempo parece ser perenne como algunas hojas que se resisten a caer a pesar del otoño...
Un abrazo,
Palmira
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