Cafla
Poeta recién llegado
Me siguen las lágrimas cuando menos las necesito.
El buen humor y el optimismo se juntan para decrecer.
Mantengo todas las escenas que me hacen daño
tan intactas, tan gélidas.
A veces pienso que está bien que no estuvieses ahora,
me hubieras visto desfallecer una vez más,
tirada en el piso y ahogándome en mis propias lágrimas,
siendo testigo de como una vez más
las promesas se convierten en vacíos.
Asegúrate de rondar,
porque siempre te pienso y
recuerdo tus manos,
cuando te las tomaba,
tan pequeñas como las mías.
¡¿Por qué tuviste que llevártela?!
¡¿Por qué tengo que continuar?!
No hay cabida en este mundo para mí,
no hay espacio en ninguna persona para mí.
La frustración se ha apoderado de mis días,
la ansiedad se encarga de amargarme
su buen rato de las noches.
Mientras veo, leo o busco maneras de salir,
esperar algo bueno.
Pero, me canso de estar bien,
me agota tener rabia conmigo misma,
por mis malas decisiones, malas elecciones.
Todo lo que ha conllevado a estar justo aquí,
exactamente aquí, en este estado y
peor aún, sin ti.
La vida a esta edad es bastante solitaria,
los incondicionales de siempre están moviendo su cola,
a mi lado, por supuesto.
Mientras que los condicionales ya se fueron.
Siento que ya no me queda batería,
para seguir ni mucho menos seguir intentando
alcanzar mis metas.
Esas que debí haber cumplido hace tiempo
para darte lo que te merecías.
Creo que con ambiciones más diminutas,
habría menos frustración,
quizás sería más feliz.
Las lágrimas y sollozos me hacen doler la cabeza,
y te siento tanto,
no puedo concebir que no estés,
siento que me hundo en tristezas.
Te veo en los atardeceres,
en el cielo y en las nubles.
Me hacen recordarte y añorarte.
A veces imagino tu vida a mi edad,
tan sola, dándolo todo por nosotras,
aguantándolo todo, sin alternativas.
Nunca sobraste como lo sentiste,
fui demasiado ciega y estúpida para valorarte.
En cada respirar estás,
siempre conmigo,
en esta profunda soledad.
Solo pensar que tengo que despertar mañana,
es un día más, sin ti.
Me hace querer dormir sin querer abrir los ojos
¿Para qué? Si no estás tú... conmigo
Enero del 2023 sin ti, mamita.
El buen humor y el optimismo se juntan para decrecer.
Mantengo todas las escenas que me hacen daño
tan intactas, tan gélidas.
A veces pienso que está bien que no estuvieses ahora,
me hubieras visto desfallecer una vez más,
tirada en el piso y ahogándome en mis propias lágrimas,
siendo testigo de como una vez más
las promesas se convierten en vacíos.
Asegúrate de rondar,
porque siempre te pienso y
recuerdo tus manos,
cuando te las tomaba,
tan pequeñas como las mías.
¡¿Por qué tuviste que llevártela?!
¡¿Por qué tengo que continuar?!
No hay cabida en este mundo para mí,
no hay espacio en ninguna persona para mí.
La frustración se ha apoderado de mis días,
la ansiedad se encarga de amargarme
su buen rato de las noches.
Mientras veo, leo o busco maneras de salir,
esperar algo bueno.
Pero, me canso de estar bien,
me agota tener rabia conmigo misma,
por mis malas decisiones, malas elecciones.
Todo lo que ha conllevado a estar justo aquí,
exactamente aquí, en este estado y
peor aún, sin ti.
La vida a esta edad es bastante solitaria,
los incondicionales de siempre están moviendo su cola,
a mi lado, por supuesto.
Mientras que los condicionales ya se fueron.
Siento que ya no me queda batería,
para seguir ni mucho menos seguir intentando
alcanzar mis metas.
Esas que debí haber cumplido hace tiempo
para darte lo que te merecías.
Creo que con ambiciones más diminutas,
habría menos frustración,
quizás sería más feliz.
Las lágrimas y sollozos me hacen doler la cabeza,
y te siento tanto,
no puedo concebir que no estés,
siento que me hundo en tristezas.
Te veo en los atardeceres,
en el cielo y en las nubles.
Me hacen recordarte y añorarte.
A veces imagino tu vida a mi edad,
tan sola, dándolo todo por nosotras,
aguantándolo todo, sin alternativas.
Nunca sobraste como lo sentiste,
fui demasiado ciega y estúpida para valorarte.
En cada respirar estás,
siempre conmigo,
en esta profunda soledad.
Solo pensar que tengo que despertar mañana,
es un día más, sin ti.
Me hace querer dormir sin querer abrir los ojos
¿Para qué? Si no estás tú... conmigo
Enero del 2023 sin ti, mamita.