OvejaNegra
Poeta recién llegado
Salgo de casa, hay dos maderos en la puerta.
Él y su compañero, juzgan mi apariencia.
Grito lo gilipollas que son, siempre la misma mierda.
Oh, oh, se ponen serios, vuelven a querer joder mi existencia.
Sin problemas, salgo de comisaria multa en mano.
Escándalo público
Escandalosa la paliza de mi hermano.
Jura que me quiere y que esos golpes jamás serán en vano.
No le creo, respiro hondo, aguanto sus zapatos en el cráneo.
Creo que cada vez soy más tonto, pero más astuto.
No sé cómo me lo monto, todos me temen en el instituto.
No, no es un orgullo.
Yo mismo en el espejo mi mirada rehúyo.
Temo no conocerme, temo ser un completo capullo.
Me lavo la cara, escupo sangre.
Estoy en la calle, trabajo, paso hierba, la mitad es mi parte.
No hay opción si eres pobre, ganas dinero o en la miseria puedes ahogarte.
Acabas por odiar a todos esos pijos con vidas tan felices.
Ellos presumen de su pasta, mientras, yo escondo mis cicatrices.
Nace ese rencor lascivo.
Esas ganas de abandonar, de no querer seguir vivo.
Me calmo y lo comprendo, existir es mi castigo.
¿Qué clase de Dios es este?
Uno pésimo que dice ser mi amigo.
Él y su compañero, juzgan mi apariencia.
Grito lo gilipollas que son, siempre la misma mierda.
Oh, oh, se ponen serios, vuelven a querer joder mi existencia.
Sin problemas, salgo de comisaria multa en mano.
Escándalo público
Escandalosa la paliza de mi hermano.
Jura que me quiere y que esos golpes jamás serán en vano.
No le creo, respiro hondo, aguanto sus zapatos en el cráneo.
Creo que cada vez soy más tonto, pero más astuto.
No sé cómo me lo monto, todos me temen en el instituto.
No, no es un orgullo.
Yo mismo en el espejo mi mirada rehúyo.
Temo no conocerme, temo ser un completo capullo.
Me lavo la cara, escupo sangre.
Estoy en la calle, trabajo, paso hierba, la mitad es mi parte.
No hay opción si eres pobre, ganas dinero o en la miseria puedes ahogarte.
Acabas por odiar a todos esos pijos con vidas tan felices.
Ellos presumen de su pasta, mientras, yo escondo mis cicatrices.
Nace ese rencor lascivo.
Esas ganas de abandonar, de no querer seguir vivo.
Me calmo y lo comprendo, existir es mi castigo.
¿Qué clase de Dios es este?
Uno pésimo que dice ser mi amigo.