charlie ía
tru váyolens
el día de muertos comenzó
con tonalidades poco prácticas: justo cuando vos
te vas unos diítas a las playas de veracruz
con el prístino objetivo de desentenderte
de mi incapacidad para afrontar las cosas
con un par de cojones.
sin embargo
en lugar de dar la cara
yo me dedico a rellenar mi vaso una vez tras otra
hasta lograr por pura fuerza de voluntad
que el desierto
se transforme
en diluvio antibíblico.
hace mucho que me resisto a la idea,
porque las promesas del capitalismo
son demasiado tentadoras.
como las flores amarillas
qué tanta ilusión te hace
que te lleve,
a pesar de que sabés
de que no deberías tomar
nada acerca de mí
en serio.
pero las promesas
son simplemente eso, promesas
en una dimensión - plano de consciencia
dimensional,
preferiría decir - donde es evidente
que el tiempo
es el mejor aliado del diablo:
ni la estrella más brillante
alumbra la oscuridad de los más jodidos,
ni los vasos se rellenan
de flores amarillas
mirando a los ojos del aguacero.
con tonalidades poco prácticas: justo cuando vos
te vas unos diítas a las playas de veracruz
con el prístino objetivo de desentenderte
de mi incapacidad para afrontar las cosas
con un par de cojones.
sin embargo
en lugar de dar la cara
yo me dedico a rellenar mi vaso una vez tras otra
hasta lograr por pura fuerza de voluntad
que el desierto
se transforme
en diluvio antibíblico.
hace mucho que me resisto a la idea,
porque las promesas del capitalismo
son demasiado tentadoras.
como las flores amarillas
qué tanta ilusión te hace
que te lleve,
a pesar de que sabés
de que no deberías tomar
nada acerca de mí
en serio.
pero las promesas
son simplemente eso, promesas
en una dimensión - plano de consciencia
dimensional,
preferiría decir - donde es evidente
que el tiempo
es el mejor aliado del diablo:
ni la estrella más brillante
alumbra la oscuridad de los más jodidos,
ni los vasos se rellenan
de flores amarillas
mirando a los ojos del aguacero.