Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Hoy despertaste azul
sonriente y calurosa
dispuesta a cantar y bailar
a florecer en la mira
de los sedientos colibríes
de las galgas abejas
puedo notarlo en tus cirros
que mágicamente destellan en tu cielo
hoy despertaste azul
confiada en seguir viviendo
en izar con firmeza el tallo naciente
en seguir buscando con inquietud
el verde intenso en árboles lejanos
hoy despertaste azul
tras la intrèpida lluvia nocturna
y la montaña verde en su paciencia
susurra secretos en el agua evaporada
depositada entre troncos y herbazales
mientras insectos y aves chapotean
los últimos rocios, lagrimas nocturnas
y mi sombra se acorta y cambia de rumbo
y la flores se cierran susceptibles
las aves buscan refugio y las acacias duermen
y tu cielo azul se torna pálido
febril y melancólico en su horizonte
y mientras el frío del atardecer se acerca
enciendes la fogata que pintará tus perfiles
con el maravilloso anaranjado rojizo
de un atardecer único en su especie
Hoy despertaste azul
y cerraste tus ojos en mis ojos
y con tus manos acariciaste mis sentidos
dormidos en el alba, dichosos, enardecidos.
Hoy despertaste azul
sonriente y calurosa
dispuesta a cantar y bailar
a florecer en la mira
de los sedientos colibríes
de las galgas abejas
puedo notarlo en tus cirros
que mágicamente destellan en tu cielo
hoy despertaste azul
confiada en seguir viviendo
en izar con firmeza el tallo naciente
en seguir buscando con inquietud
el verde intenso en árboles lejanos
hoy despertaste azul
tras la intrèpida lluvia nocturna
y la montaña verde en su paciencia
susurra secretos en el agua evaporada
depositada entre troncos y herbazales
mientras insectos y aves chapotean
los últimos rocios, lagrimas nocturnas
y mi sombra se acorta y cambia de rumbo
y la flores se cierran susceptibles
las aves buscan refugio y las acacias duermen
y tu cielo azul se torna pálido
febril y melancólico en su horizonte
y mientras el frío del atardecer se acerca
enciendes la fogata que pintará tus perfiles
con el maravilloso anaranjado rojizo
de un atardecer único en su especie
Hoy despertaste azul
y cerraste tus ojos en mis ojos
y con tus manos acariciaste mis sentidos
dormidos en el alba, dichosos, enardecidos.
Carlos...Bello homenaje a nuestra tierra...y a medida de leer tu poema me voy
enrraizándo en paisajes y colores...siendo una con ella, la pachamama...la gran madre, la proovedora y mantenedora de la vida..¡cuánta razón su nombre en una de las unicas culturas que la respeta! mis estrellas para tí poeta.
un abrazo olorosito a amaneceres de nuestra tierra
Margot