Karla Incauta
Reiniciándome
Demasiado pálido, demasiado viscoso,
un poco cansado por las tardes y a veces, un poco ronco
le falta cierta cantidad de pelos, no en la lengua, sino en el techo,
una leve sonrisa por la mañana y el dedo indicativo quieto
Carece de delicadeza, más bien es algo brutal
ha sido abandonado por el tiempo y ya sobrepasa el medio siglo en edad
se disgusta rápidamente, no disfruta rockear
bebe el vino en copa y tiene pastillas para cada enfermedad
De vez en cuando demasiado cálido
y quizás a veces, se le nota algo generoso,
un tanto introvertido y de manera silenciosa; bondadoso
Los dedos amarillos por el tabaco, la sangre en la arteria acumulada,
no le tiembla la lengua cuando de alegar se trata
y cuando injusticias en el mundo ve, no duda en llamarles Ratas
Todo un caso - dice mi madre,
Alguien incorregible, - dice su compadre
Sin embargo este viejo duro, terco, querible y a veces abominable,
es el hombre a quien me enorgullece llamarlo padre
un poco cansado por las tardes y a veces, un poco ronco
le falta cierta cantidad de pelos, no en la lengua, sino en el techo,
una leve sonrisa por la mañana y el dedo indicativo quieto
Carece de delicadeza, más bien es algo brutal
ha sido abandonado por el tiempo y ya sobrepasa el medio siglo en edad
se disgusta rápidamente, no disfruta rockear
bebe el vino en copa y tiene pastillas para cada enfermedad
De vez en cuando demasiado cálido
y quizás a veces, se le nota algo generoso,
un tanto introvertido y de manera silenciosa; bondadoso
Los dedos amarillos por el tabaco, la sangre en la arteria acumulada,
no le tiembla la lengua cuando de alegar se trata
y cuando injusticias en el mundo ve, no duda en llamarles Ratas
Todo un caso - dice mi madre,
Alguien incorregible, - dice su compadre
Sin embargo este viejo duro, terco, querible y a veces abominable,
es el hombre a quien me enorgullece llamarlo padre
::
::