Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cubiertos de nieve
mis arbustos silvestres,
sonríen níveos al silbido,
de algún pájaro.
Concierto
pasos
asombrados quedan,
de su canto callado
van pasando un camino alado.
Sonrisas limpias, calidas,
se miran, mirándose se rozan,
el calor transparente del beso
renovado.
mis arbustos silvestres,
sonríen níveos al silbido,
de algún pájaro.
Concierto
pasos
asombrados quedan,
de su canto callado
van pasando un camino alado.
Sonrisas limpias, calidas,
se miran, mirándose se rozan,
el calor transparente del beso
renovado.