Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

¡Y qué importa el paisaje
si miro onduladas las crestas de tu amor!,
si al caer el ocaso
sangran mis naves, de pronto, horizontes,
y te busco en la altura de los empinados riscos,
más montaña que azul disfrazando la aureola.
Y qué importa si el sol, si la luna...
si la esperanza de tenerte a mi lado
se desvanece en las nubes
como este rito necesario de olvidos,
donde ya no cabemos
para signar el amor que otrora brindamos
en un vino de arenas tan tuyas,
tan mías,
como fueron nuestras las briosas mareas
que ahora encallaron sin puerto, sin luz...
¡Qué importa el paisaje!...
Enero 2013
DE MI LIBRO CABOS SUELTOS, inédito
protegidos derechos de autor