Osmara Cantero
Poeta adicto al portal
Ya se deja ver el sol, se va a descansar la luna
el rocio de la noche, acaricia la sabana
va despejando la niebla, en la tranquila laguna
asi es el amanecer, en la manigua cubana
El rey astro se espabila, y va extendiendo sus rayos
ya se ve el caserìo, dispuesto sobre la loma
a lo lejos en la distancia, se oye el canto de un gallo
y sale de los bohios, el inconfundible aroma
El rio en su impaciencia, por llegar a la cascada
cási sale de su cauce, con su imponente corriente
el agua va canturriando, a su paso una tonada
en su carrera alocada, su ruido se hace más fuerte
Compiten por su dulzura, el anón, el mango la piňa
el flamboyán y la ceiba, se discuten su estatura
todo es vida y movimiento, en la soleada campiňa
reverdece el pasto fresco, adornando la llanura
Las palmas mueven sus cuerpos, con la gracil arrogancia
de las mujeres cubanas, cuando bailan un danzón
se difunde en el cielo, el vaivén de su elegancia
coqueteando descaradas, con las nubes y con el sol
El viento mezcla los trinos, de los pájaros cantores
se disfruta la quietud,en el valle y en la sierra
se confunden los olores, de las hierbas y las flores
llevo en el alma el paisaje, tan hermoso de mi tierra
el rocio de la noche, acaricia la sabana
va despejando la niebla, en la tranquila laguna
asi es el amanecer, en la manigua cubana
El rey astro se espabila, y va extendiendo sus rayos
ya se ve el caserìo, dispuesto sobre la loma
a lo lejos en la distancia, se oye el canto de un gallo
y sale de los bohios, el inconfundible aroma
El rio en su impaciencia, por llegar a la cascada
cási sale de su cauce, con su imponente corriente
el agua va canturriando, a su paso una tonada
en su carrera alocada, su ruido se hace más fuerte
Compiten por su dulzura, el anón, el mango la piňa
el flamboyán y la ceiba, se discuten su estatura
todo es vida y movimiento, en la soleada campiňa
reverdece el pasto fresco, adornando la llanura
Las palmas mueven sus cuerpos, con la gracil arrogancia
de las mujeres cubanas, cuando bailan un danzón
se difunde en el cielo, el vaivén de su elegancia
coqueteando descaradas, con las nubes y con el sol
El viento mezcla los trinos, de los pájaros cantores
se disfruta la quietud,en el valle y en la sierra
se confunden los olores, de las hierbas y las flores
llevo en el alma el paisaje, tan hermoso de mi tierra