Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
¡Paisano!
Hoy he vuelto a la infancia
de mis juegos sin asfalto,
al pan colgado en la puerta,
a los siete siglos de un gato.
Al lavadero de pilas
donde mi abuela lavaba,
con sus manitas la ropa
mientras mi abuelo labraba.
Hoy he vuelto a recoger
un tomate de su mata,
a sacar agua del pozo
con una cuba de lata.
A tomarme un cafelito
hervido en un puchero,
a remover con paleta
las ascuas de un brasero.
A la calle ancha,
la plazuela vieja,
al sol despertando
el rocío en una teja.
Al canto del gallo,
al cine de verano,
hoy he vuelto a sentirme
de mi infancia, ¡paisano!
Rafael Llamas Jiménez
Hoy he vuelto a la infancia
de mis juegos sin asfalto,
al pan colgado en la puerta,
a los siete siglos de un gato.
Al lavadero de pilas
donde mi abuela lavaba,
con sus manitas la ropa
mientras mi abuelo labraba.
Hoy he vuelto a recoger
un tomate de su mata,
a sacar agua del pozo
con una cuba de lata.
A tomarme un cafelito
hervido en un puchero,
a remover con paleta
las ascuas de un brasero.
A la calle ancha,
la plazuela vieja,
al sol despertando
el rocío en una teja.
Al canto del gallo,
al cine de verano,
hoy he vuelto a sentirme
de mi infancia, ¡paisano!
Rafael Llamas Jiménez