Es difícil para mi
escuchar día a día
las mismas palabras vacías
el frio q me trajo a esta casa;
ambos somos juez y parte,
una pieza de este gran problema
empujemos los dos juntos
digamos lo que pensamos
mostremos lo que quisimos
lo que llevamos guardado
es lo q necesitamos
un verdadero motivo
para sentirnos vivos
aquí y ahora.
La felicidad es la verdadera enemiga
te hace dudar
pensar que tienes algo q perder
y soñar siempre me impidió mirar
todo lo q estaba al frente de mis ojos
(bueno o malo),
pero real;
yo tuve un propósito
y otros sufrieron por mi causa
y por todo aquello que hecho
me pesa el corazón
llevo a cuestas dolor
y arrepentimiento.
Una decisión puede cambiarte la vida
una bala perdida
no sé qué decidir
hundirme en la arena, enfrentar al mar,
cabalgar las olas
sobre 30 metros
apretar tu pelo
y sentir el vértigo
la excitación de saber
que había una parte de nosotros
que no sabíamos q existía,
que estamos al filo del destino
a punto de morir una y otra vez
y aún así avanzar sin mirar atrás y sin detenerse
hasta el final.
No quiero que te deprimas
cuando te diga lo que pienso
y entiendas lo que tu corazón te decía
te aconsejaba tu razón,
fuiste ingenua y no oíste
allí estaban las señales y no viste
finalmente caíste
ahora te debes levantar;
fuiste el pajarito herido
que se recoge para curarle el ala rota
y al final se queda sin libertad
encerrada en una jaula
y yo siempre fui un bicho raro
acostumbrado a vivir con el desprecio de la gente
sin escuchar a nadie y sin contar con alguien
no podía dejar pasar la oportunidad de tenerte
extraer con un matraz el aroma de tu sexo,
tu felicidad.
La ciudad muestra sus grietas
heridas aún abiertas
ignora lo que es la alegría
pero hubo un tempo en que tu recuerdo también sonreía
y te esperaba con los brazos abiertos
como un perro fiel;
miro al cielo sentado en el umbral
buscando aire para respirar
un recuerdo o una herida
que regreses no significa que volvamos a empezar
(que te perdone o que me perdones)
si el origen de nuestros males siempre fue el amor
y yo te sigo amando
y tu aún me amas, muy a tu pesar;
si nos detenemos a pensar,
mirar el pasado
he cortado los alambres que me movían
y para qué si ya no sé que hacer
porque sin ti no puedo ir a ningún lugar
y tú ya has olvidado lo que es sentirse libre
y aún curada ya no quieres volar.
escuchar día a día
las mismas palabras vacías
el frio q me trajo a esta casa;
ambos somos juez y parte,
una pieza de este gran problema
empujemos los dos juntos
digamos lo que pensamos
mostremos lo que quisimos
lo que llevamos guardado
es lo q necesitamos
un verdadero motivo
para sentirnos vivos
aquí y ahora.
La felicidad es la verdadera enemiga
te hace dudar
pensar que tienes algo q perder
y soñar siempre me impidió mirar
todo lo q estaba al frente de mis ojos
(bueno o malo),
pero real;
yo tuve un propósito
y otros sufrieron por mi causa
y por todo aquello que hecho
me pesa el corazón
llevo a cuestas dolor
y arrepentimiento.
Una decisión puede cambiarte la vida
una bala perdida
no sé qué decidir
hundirme en la arena, enfrentar al mar,
cabalgar las olas
sobre 30 metros
apretar tu pelo
y sentir el vértigo
la excitación de saber
que había una parte de nosotros
que no sabíamos q existía,
que estamos al filo del destino
a punto de morir una y otra vez
y aún así avanzar sin mirar atrás y sin detenerse
hasta el final.
No quiero que te deprimas
cuando te diga lo que pienso
y entiendas lo que tu corazón te decía
te aconsejaba tu razón,
fuiste ingenua y no oíste
allí estaban las señales y no viste
finalmente caíste
ahora te debes levantar;
fuiste el pajarito herido
que se recoge para curarle el ala rota
y al final se queda sin libertad
encerrada en una jaula
y yo siempre fui un bicho raro
acostumbrado a vivir con el desprecio de la gente
sin escuchar a nadie y sin contar con alguien
no podía dejar pasar la oportunidad de tenerte
extraer con un matraz el aroma de tu sexo,
tu felicidad.
La ciudad muestra sus grietas
heridas aún abiertas
ignora lo que es la alegría
pero hubo un tempo en que tu recuerdo también sonreía
y te esperaba con los brazos abiertos
como un perro fiel;
miro al cielo sentado en el umbral
buscando aire para respirar
un recuerdo o una herida
que regreses no significa que volvamos a empezar
(que te perdone o que me perdones)
si el origen de nuestros males siempre fue el amor
y yo te sigo amando
y tu aún me amas, muy a tu pesar;
si nos detenemos a pensar,
mirar el pasado
he cortado los alambres que me movían
y para qué si ya no sé que hacer
porque sin ti no puedo ir a ningún lugar
y tú ya has olvidado lo que es sentirse libre
y aún curada ya no quieres volar.