salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Palabra ¿de qué Dios?
¿Del tuyo, del mío?
¿Del de la Iglesia?
¿Del amado por unos,
del odiado por otros?
¿De ese Dios del ateo?
¿De ese Dios del agnóstico?
¿De aquel Dios bíblico,
el que nos pintó el Viejo Testamento
¿Del Dios que tú imaginas?
¿Del Dios que deja
que mueran de hambre,
que existan las guerras,
que vengan desastres, enfermedades...,
que haya pobres y ricos
-aquellos mendigando por la acera-,
no oyéndose la voz
de los sin voz?
-Dios no tiene palabra, habla sin voz-.
¿Del tuyo, del mío?
¿Del de la Iglesia?
¿Del amado por unos,
del odiado por otros?
¿De ese Dios del ateo?
¿De ese Dios del agnóstico?
¿De aquel Dios bíblico,
el que nos pintó el Viejo Testamento
¿Del Dios que tú imaginas?
¿Del Dios que deja
que mueran de hambre,
que existan las guerras,
que vengan desastres, enfermedades...,
que haya pobres y ricos
-aquellos mendigando por la acera-,
no oyéndose la voz
de los sin voz?
-Dios no tiene palabra, habla sin voz-.