Littera
Poeta asiduo al portal
Cuando mis níveos y sensibles huesos
solo sean volátiles cenizas
y se truequen en mil menudas trizas
los glaucos discos de mis ojos lesos;
cuando bandadas de aquilones gruesos
arranquen a placer mis hebras rizas
y yazcan en arenas movedizas
mis limpias voces y melosos besos:
recordadme, princesa de las rosas,
como quien cierta noche suave y clara
os amase sin tiento ni mesura;
como quien con las perlas más preciosas
ornase la belleza ardiente y rara
que tuvo a bien brindaros la natura.