Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El día en mi boca se despierta
entonando una canción,
sonidos que insertan el sentido
a las palabras que el amanecer
entrega entre los labios;
siempre encuentro algo en ellas,
por ejemplo la vida entrañada,
y a veces narrando pasadas tristezas.
Llegan también como sueños imposibles
en las profundidades de
los lagos de aguas frías
donde los efectos de ellas se ahogan,
en labios trémulos con
el peso de las historias pasadas,
usted las capta sin aturdirse demasiado.
Se escuchan como el trepidar de
pasos sobre hojas secas,
el agua es tan densa
que quien las pronuncia no
puede ser hallado.
Gritamos pero solo sentimos
el agua fría entre los dientes.
entonando una canción,
sonidos que insertan el sentido
a las palabras que el amanecer
entrega entre los labios;
siempre encuentro algo en ellas,
por ejemplo la vida entrañada,
y a veces narrando pasadas tristezas.
Llegan también como sueños imposibles
en las profundidades de
los lagos de aguas frías
donde los efectos de ellas se ahogan,
en labios trémulos con
el peso de las historias pasadas,
usted las capta sin aturdirse demasiado.
Se escuchan como el trepidar de
pasos sobre hojas secas,
el agua es tan densa
que quien las pronuncia no
puede ser hallado.
Gritamos pero solo sentimos
el agua fría entre los dientes.
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