SoyLetras
Poeta recién llegado
Hay un montón de ellas
inexistentes, taciturnas
salvajes, perdidas, certeras
fuertes, valientes, nocturnas.
Viven en las bocas de la gente
a menudo salen si quieren
pero que difícil si las condenadas
se guardan para siempre.
Habitan también en los libros
se funden con las hojas
de los libros más antiguos,
más firmes que el mar o las rocas.
A veces son susurradas
por miles de días alegres
o son también la lluvia
de las más tristes notas.
Pueden si quieren decir suspiros
intentar amar sin secretos
quebrar los silencios que confunden,
encontrar los sentimientos más inciertos.
Hay tantas y a veces se esconden,
o enmascaran sus letras
que parecen ser ciertas
cuando están hechas de aire.
Existen palabras no escritas
pero tan claramente dichas
que cualquiera que no escuche
prefiere cuentos y fantasías.
Hay también por ahí
letras regadas sin dueño
que si se juntan nacen palabras buenas
o quizá es que fueron partes de poemas.
Las mejores son las dichas sin miedo
y las lanzadas con destreza
y cuando son escritas sin sueño
o las verdades sin promesa.
Como sea van y vienen
de todas la formas que pueden
como estás que pasean en las plumas
de quienes escribimos cuando cae la Luna.
inexistentes, taciturnas
salvajes, perdidas, certeras
fuertes, valientes, nocturnas.
Viven en las bocas de la gente
a menudo salen si quieren
pero que difícil si las condenadas
se guardan para siempre.
Habitan también en los libros
se funden con las hojas
de los libros más antiguos,
más firmes que el mar o las rocas.
A veces son susurradas
por miles de días alegres
o son también la lluvia
de las más tristes notas.
Pueden si quieren decir suspiros
intentar amar sin secretos
quebrar los silencios que confunden,
encontrar los sentimientos más inciertos.
Hay tantas y a veces se esconden,
o enmascaran sus letras
que parecen ser ciertas
cuando están hechas de aire.
Existen palabras no escritas
pero tan claramente dichas
que cualquiera que no escuche
prefiere cuentos y fantasías.
Hay también por ahí
letras regadas sin dueño
que si se juntan nacen palabras buenas
o quizá es que fueron partes de poemas.
Las mejores son las dichas sin miedo
y las lanzadas con destreza
y cuando son escritas sin sueño
o las verdades sin promesa.
Como sea van y vienen
de todas la formas que pueden
como estás que pasean en las plumas
de quienes escribimos cuando cae la Luna.