Con la magia verde en mis ojos,
con tu cariño cálido en mis brazos
se me aligera el alma.
Tanto agobio arrastrado esta semana,
con tu sonrisa clara y tu amor en los labios,
me apartan la carga
que ha veces me aplasta.
Es la vida,
tan suave, tan deseada,
que los días negros
parece que los soñara.
Pero una y otra vez vuelven
tus brazos a mi cuerpo
para asirme a la tierra,
rescatarme de los pensamientos
que como tormentas,
pasan por mi cabeza y descargan.
Conectados por el cariño
nos abrazamos,
peleamos,
dormimos juntos,
y juntos leemos largos ratos
robándole el tiempo al tiempo,
al sueño su dulce aliento,
pero no a mi cuerpo
tu acogedor abrazo.
Aun siento tu voz
con dulces palabras;
te provoco para que me las susurres,
me acurruco en tu susurro
y dejo para que su eco me meza
hasta la madrugada.
con tu cariño cálido en mis brazos
se me aligera el alma.
Tanto agobio arrastrado esta semana,
con tu sonrisa clara y tu amor en los labios,
me apartan la carga
que ha veces me aplasta.
Es la vida,
tan suave, tan deseada,
que los días negros
parece que los soñara.
Pero una y otra vez vuelven
tus brazos a mi cuerpo
para asirme a la tierra,
rescatarme de los pensamientos
que como tormentas,
pasan por mi cabeza y descargan.
Conectados por el cariño
nos abrazamos,
peleamos,
dormimos juntos,
y juntos leemos largos ratos
robándole el tiempo al tiempo,
al sueño su dulce aliento,
pero no a mi cuerpo
tu acogedor abrazo.
Aun siento tu voz
con dulces palabras;
te provoco para que me las susurres,
me acurruco en tu susurro
y dejo para que su eco me meza
hasta la madrugada.