Lírico.
Exp..
Palmas
En el cielo no hay palabras
brillando blancas de estrella,
sólo una sombra susurra
ortensias de luz morena.
Y es que abril nos trae de vuelta
con sus lluvias amazonas
las ganas de andar soñando
con agua y baile de mozas.
Un eucalipto señero
aspira gotas silentes
flotando de beso y rojo
puñal clavado en la suerte.
Y entonces el monte rompe
en un aguacero verde
que arrastra en turbión de acero
las ganas que tengo de verte.
En el cielo no hay palabras
brillando blancas de estrella,
sólo una sombra susurra
ortensias de luz morena.
Y es que abril nos trae de vuelta
con sus lluvias amazonas
las ganas de andar soñando
con agua y baile de mozas.
Un eucalipto señero
aspira gotas silentes
flotando de beso y rojo
puñal clavado en la suerte.
Y entonces el monte rompe
en un aguacero verde
que arrastra en turbión de acero
las ganas que tengo de verte.