lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
Vuelas por un mar de blancas azucenas,
tus sienes, cobijo de estrellas,
atesoran las simientes de la primavera.
Cae la lluvia en tus silenciosas ojeras
impregnándolas de rocío,
mientras en mis ojos anidan
gaviotas de viento.
Y las nubes fueron testigo
de un cielo abierto a tu deseo,
al ansia de volar en libertad.
Cual paloma torcaz salí a tu encuentro,
llevando en mi aliento el perfume del junco,
el paraíso de un retorno sin final,
la suave brisa de un bosque abandonado.
Archivos adjuntos
Última edición por un moderador: