Laidia
Poeta fiel al portal
Una paloma mensajera,
se ha acercado a mi ventana,
llegaba cansada y exausta,
y traía con sigo una carta.
Era de un enamorado,
que de ilusiones cargado,
decidió contarme lo que sentía
con todas sus energias.
En ella decía que me conocía
y lo mucho que me quería,
hasta optó por escribir un verso,
y despedirse con un beso.
Carta anónima
sin saber de quien es.
Carta sin correspondencia,
¿A quien debo tal placer?
Pobre chico,
pobre iluso.
Preo para ser sinceros,
no tengo ganas de juegos.
Paloma ven conmigo
te aguarda un nuevo destino.
Un ratito en la caldera,
y estarás jugosa y tierna.
Sí preguntan por la paloma,
yo diré que la ví,
pasó por mi ventana,
y su rumbo dispuso a proseguir.
se ha acercado a mi ventana,
llegaba cansada y exausta,
y traía con sigo una carta.
Era de un enamorado,
que de ilusiones cargado,
decidió contarme lo que sentía
con todas sus energias.
En ella decía que me conocía
y lo mucho que me quería,
hasta optó por escribir un verso,
y despedirse con un beso.
Carta anónima
sin saber de quien es.
Carta sin correspondencia,
¿A quien debo tal placer?
Pobre chico,
pobre iluso.
Preo para ser sinceros,
no tengo ganas de juegos.
Paloma ven conmigo
te aguarda un nuevo destino.
Un ratito en la caldera,
y estarás jugosa y tierna.
Sí preguntan por la paloma,
yo diré que la ví,
pasó por mi ventana,
y su rumbo dispuso a proseguir.