Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amé la suave luz de tu mirada,
tu aliento intemporal, tu voz certera,
la fuerza de tu mano compañera
brindándole su fuerza a mi alborada.
Amé la plenitud acrecentada
que diste cadencioso a tu manera
las veces que faltándome sesera
caía desahuciado en la hondonada.
Cubriste tantas veces mis frontales
de besos paternales – como a cientos-
que en versos te devuelvo sus avales.
Amé la solidez de tus cimientos,
lo claro de tus puntos cardinales,
la suerte de emularte en mis intentos.
tu aliento intemporal, tu voz certera,
la fuerza de tu mano compañera
brindándole su fuerza a mi alborada.
Amé la plenitud acrecentada
que diste cadencioso a tu manera
las veces que faltándome sesera
caía desahuciado en la hondonada.
Cubriste tantas veces mis frontales
de besos paternales – como a cientos-
que en versos te devuelvo sus avales.
Amé la solidez de tus cimientos,
lo claro de tus puntos cardinales,
la suerte de emularte en mis intentos.