Karosea
Poeta asiduo al portal
Inmigrante denodado, despertador de los campos
esforzado caminante, arriando bocetos de ensueño,
como quien nunca se rinde y pese a todo adelante.
Fuiste estratega de la risa y constructor de deseos.
Extranjero impropio que te hiciste eco de los pobres,
cuidadoso como amigo; un vecino amado y solidario,
fuiste hijo dedicado; y un padre gigante sin revoques,
fuiste sol para tus hijos, irradiando luz con derroche.
Evoco tus caricias y esas trenzas que tejías en mi pelo,
tus consejos, tus charlas, tus lecturas, tu paciencia;
tus cuidados, tus enseñanzas, tu sentido del empeño.
Hoy te recordé papá... Y el sollozo llega sin quererlo.
Quisiera no llorarte más y más lo ensayo, y no puedo,
tu ausencia recubre mi corazón, dejándome un hueco,
un vacío innombrable, un espacio mudo que desgarra,
un ingente dolor que se anuda, un abismo de palabras.
esforzado caminante, arriando bocetos de ensueño,
como quien nunca se rinde y pese a todo adelante.
Fuiste estratega de la risa y constructor de deseos.
Extranjero impropio que te hiciste eco de los pobres,
cuidadoso como amigo; un vecino amado y solidario,
fuiste hijo dedicado; y un padre gigante sin revoques,
fuiste sol para tus hijos, irradiando luz con derroche.
Evoco tus caricias y esas trenzas que tejías en mi pelo,
tus consejos, tus charlas, tus lecturas, tu paciencia;
tus cuidados, tus enseñanzas, tu sentido del empeño.
Hoy te recordé papá... Y el sollozo llega sin quererlo.
Quisiera no llorarte más y más lo ensayo, y no puedo,
tu ausencia recubre mi corazón, dejándome un hueco,
un vacío innombrable, un espacio mudo que desgarra,
un ingente dolor que se anuda, un abismo de palabras.
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