Hay barras de mármol
De metal
Y de madera
Tras las cuales me he topado
a gordas
Y flacos
A lesbianas
Y Maricones
a animales de mi especie
a los que no le cabe el Corazón en el tórax
y a otros que en materia de empatía están
a un miligramo de distancia de cualquier asesino en serie
y ahí me gusta sentarme
a esperar
siempre a esperar
mientras miro a la gente
y escribo basura en mis parietales…
y antes soportaba los espejos
y a los tipitos de mierda
y que me sirvieran una quesadilla sin queso
y un beso que no me naciera por el Este
unas horas después.
Pasó que me salieron canas
Y par de doctores se preocuparon por mis transaminasas
Y me perdí paciencia
Y me compré un par de camisas
Y zapatos de cuero
Y salí a remendar cerebros
Con un martillo y par de puntillas que me vendió Skinner
Y corrí a toda velocidad
Evitando descubrirme la cabeza sobre los hombros
Y el Este aún vacío
Y los codos sobre otra barra de metal
Donde ahora espero a Amanda
… una cubanita que mide 5 pies y tres pulgadas
adicta a la cafeína
Le duelen todas las vertebras que heredó de su madre
Y el próximo año se nos gradúa de trabajadora social.
Si la encuentran
Díganle que un tipito de mierda
Que comienza un poema hablando sobre sí mismo
La espera
Perdiéndose la paciencia
Incómodo en sus zapatos y en su cabeza
Libando una Stout
En la que un Hípster de Hialeah
Tiró el trozo de miocardio
que le sobresalía de las costillas.
Si no
Aún quiero creer que todo esta aún en su preciso lugar:
Yo escribiendo mierda en mis parietales
Esperando
Siempre esperando
Con los codos sobre otra barra,
Y Ella
Posando sus párpados a medio ala
en otro tipo
para fusionar átomos en el Este
y así encandilarme con un recuerdo
donde nunca estuve.
De metal
Y de madera
Tras las cuales me he topado
a gordas
Y flacos
A lesbianas
Y Maricones
a animales de mi especie
a los que no le cabe el Corazón en el tórax
y a otros que en materia de empatía están
a un miligramo de distancia de cualquier asesino en serie
y ahí me gusta sentarme
a esperar
siempre a esperar
mientras miro a la gente
y escribo basura en mis parietales…
y antes soportaba los espejos
y a los tipitos de mierda
y que me sirvieran una quesadilla sin queso
y un beso que no me naciera por el Este
unas horas después.
Pasó que me salieron canas
Y par de doctores se preocuparon por mis transaminasas
Y me perdí paciencia
Y me compré un par de camisas
Y zapatos de cuero
Y salí a remendar cerebros
Con un martillo y par de puntillas que me vendió Skinner
Y corrí a toda velocidad
Evitando descubrirme la cabeza sobre los hombros
Y el Este aún vacío
Y los codos sobre otra barra de metal
Donde ahora espero a Amanda
… una cubanita que mide 5 pies y tres pulgadas
adicta a la cafeína
Le duelen todas las vertebras que heredó de su madre
Y el próximo año se nos gradúa de trabajadora social.
Si la encuentran
Díganle que un tipito de mierda
Que comienza un poema hablando sobre sí mismo
La espera
Perdiéndose la paciencia
Incómodo en sus zapatos y en su cabeza
Libando una Stout
En la que un Hípster de Hialeah
Tiró el trozo de miocardio
que le sobresalía de las costillas.
Si no
Aún quiero creer que todo esta aún en su preciso lugar:
Yo escribiendo mierda en mis parietales
Esperando
Siempre esperando
Con los codos sobre otra barra,
Y Ella
Posando sus párpados a medio ala
en otro tipo
para fusionar átomos en el Este
y así encandilarme con un recuerdo
donde nunca estuve.
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