El Arethra
Poeta recién llegado
Para ahogar a tu perro no basta
apagar la humanidad y que no empuje
la misma sangre el músculo de siempre.
Será preciso arrancar el swich entero,
un mecanismo nuevo que te lleve
enamorado de la pulpa de las cosas
en su justa dimensión mas lo imperfecto
ignorarlo con aire ensimismado.
( Como una sombra flaca escarbando en la distancia,
no puede lastimarte si es tan débil )
Para ahogar a tu perro hay que tramarlo
y dar largas caminatas sin horarios,
atar con humo y pasta las negras pesadillas
soltarlas bien de día, en llanto irrefrenable.
Pero sobre todo ser bien hijo de puta,
peor que toda mierda, o lástima danzante
liberado en el polvo con ansias diferentes.
Para ahogar a tu perro no basta una sonrisa,
allí estará la cruda circunstancia,
lo que sea corazón desaparezca
convertido en un puñado de gusanos.
Verás tu mano firme sujetando algo confuso,
verás al animal atroz como un madero
enceguecido y brusco en la derrota,
en laxitud de fuga lentamente,
incluso muerto y en silencio,
perdonarte.
apagar la humanidad y que no empuje
la misma sangre el músculo de siempre.
Será preciso arrancar el swich entero,
un mecanismo nuevo que te lleve
enamorado de la pulpa de las cosas
en su justa dimensión mas lo imperfecto
ignorarlo con aire ensimismado.
( Como una sombra flaca escarbando en la distancia,
no puede lastimarte si es tan débil )
Para ahogar a tu perro hay que tramarlo
y dar largas caminatas sin horarios,
atar con humo y pasta las negras pesadillas
soltarlas bien de día, en llanto irrefrenable.
Pero sobre todo ser bien hijo de puta,
peor que toda mierda, o lástima danzante
liberado en el polvo con ansias diferentes.
Para ahogar a tu perro no basta una sonrisa,
allí estará la cruda circunstancia,
lo que sea corazón desaparezca
convertido en un puñado de gusanos.
Verás tu mano firme sujetando algo confuso,
verás al animal atroz como un madero
enceguecido y brusco en la derrota,
en laxitud de fuga lentamente,
incluso muerto y en silencio,
perdonarte.