Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para cuando lo sepas
ya habré complacido
tus deseos repetidos,
tu frase célebre a diario
Para cuando lo sepas
habré borrado del calendario
todos tus reproches
de amor inmerecido
Para cuando lo sepas
ya me habré ido
dejándote ese espacio
requerido y anhelado
una foto en la mesa
y las llaves en el armario
para que no me esperes,
ni creas que te espero
Para cuando lo sepas
ya te habré borrado
de mí historia y
habré otra empezado
Donde hayan cielos azules
y vuelen golondrinas
en las mejillas de aquella
mano que me recibe
Para cuando lo sepas
mis perlas se habrán secado
en los hombros del olvido,
en los labios, entonces conocidos.
Para cuando lo sepas
ya me habrás extrañado:
en mis torpezas repetidas,
en mi ignorancia perfecta
En mis caricias añejas,
en mis alas perdidas,
en mis piernas izquierdas
Y en mis labios dormidos.
Para cuando lo sepas
todo esto es lo que ella
más ama de mí , todo
Lo que tú desprecias.
ya habré complacido
tus deseos repetidos,
tu frase célebre a diario
Para cuando lo sepas
habré borrado del calendario
todos tus reproches
de amor inmerecido
Para cuando lo sepas
ya me habré ido
dejándote ese espacio
requerido y anhelado
una foto en la mesa
y las llaves en el armario
para que no me esperes,
ni creas que te espero
Para cuando lo sepas
ya te habré borrado
de mí historia y
habré otra empezado
Donde hayan cielos azules
y vuelen golondrinas
en las mejillas de aquella
mano que me recibe
Para cuando lo sepas
mis perlas se habrán secado
en los hombros del olvido,
en los labios, entonces conocidos.
Para cuando lo sepas
ya me habrás extrañado:
en mis torpezas repetidas,
en mi ignorancia perfecta
En mis caricias añejas,
en mis alas perdidas,
en mis piernas izquierdas
Y en mis labios dormidos.
Para cuando lo sepas
todo esto es lo que ella
más ama de mí , todo
Lo que tú desprecias.