J.J.L.L.
Poeta recién llegado
Encuentros inesperados en el limbo de vidas sentidas.
Sin espacio, sin tiempo, tan solo almas perdidas.
Alegría infantil en el aire, ufanos miedos en el solitario corazón.
Incertidumbre melodiosa revelándose ante la oscura desazón.
Poesías de otro tiempo que viajan en libertad por canales de este tiempo.
Desnudada el alma, ya no hay frío clavado en el trémulo cuerpo.
Leer y sentir, verso a verso, pálpito a pálpito, recordar y volver al corazón.
Sombras del ayer perturbando la razón que se transforma en imaginación.
Recuerdos de otro tiempo que viajan durmiendo dentro de un veloz tren.
Una espera esperanzada que colorea el blanco y negro de un viejo andén.
Desde un origen a un destino, que es campo de estrellas.
Desde los sueños soñados a la vida, que son eterno cielo de aquéllas.
Un eterno encuentro encontrado en un inmortal instante en el recuerdo atrapado.
Fue ayer? Será mañana? Confusiones de mil vidas en una vida andada.
Miradas infantes, ecos de risas que el espíritu transparente canta.
Allí pasó y siempre pasará, donde la lluvia es melodía y las piedras hablan.
Y como la luna y el sol, cómplices, confidentes y amantes.
Ellos dos, parte de un todo, siempre tan iguales, tan lejanos, tan distantes.
Entrelazaron su ánima de nuevo, como ayer, en el primigenio ámbar estelado.
Y así, ellos dos volvieron al corazón en recuerdos recordados del pasado pasado.
Sin espacio, sin tiempo, tan solo almas perdidas.
Alegría infantil en el aire, ufanos miedos en el solitario corazón.
Incertidumbre melodiosa revelándose ante la oscura desazón.
Poesías de otro tiempo que viajan en libertad por canales de este tiempo.
Desnudada el alma, ya no hay frío clavado en el trémulo cuerpo.
Leer y sentir, verso a verso, pálpito a pálpito, recordar y volver al corazón.
Sombras del ayer perturbando la razón que se transforma en imaginación.
Recuerdos de otro tiempo que viajan durmiendo dentro de un veloz tren.
Una espera esperanzada que colorea el blanco y negro de un viejo andén.
Desde un origen a un destino, que es campo de estrellas.
Desde los sueños soñados a la vida, que son eterno cielo de aquéllas.
Un eterno encuentro encontrado en un inmortal instante en el recuerdo atrapado.
Fue ayer? Será mañana? Confusiones de mil vidas en una vida andada.
Miradas infantes, ecos de risas que el espíritu transparente canta.
Allí pasó y siempre pasará, donde la lluvia es melodía y las piedras hablan.
Y como la luna y el sol, cómplices, confidentes y amantes.
Ellos dos, parte de un todo, siempre tan iguales, tan lejanos, tan distantes.
Entrelazaron su ánima de nuevo, como ayer, en el primigenio ámbar estelado.
Y así, ellos dos volvieron al corazón en recuerdos recordados del pasado pasado.