jorgeluis
Poeta fiel al portal
PARA ESCRIBIRTE ESTA CANCION
No más que palabras
oraciones a media voz
suspiros de desesperanza,
y en el suelo
un chaquetón manchado
de grasa.
Una batalla, una salve, un creo en Dios,
una mala reputación,
una sombra ardiendo
por el sol,
cuanto dislate sin chanza,
por la acera un caracol,
una baraja de naipes
una sonrisa cobarde,
un no puedo vivir con tigo
pero tampoco sin tu amor.
Un mechero, unas colillas,
una silla frente al televisor,
un estómago con hambre,
mil recuerdos,
un espejo maldito,
un no saber decir que no.
Una linterna en off,
un laberinto que es mi vida,
un mundo sin compasión
un errabundo que pudo
ser de arena,
una desbandada de poetas,
que no creyeron
en su generación.
Una guitarra que llora
por no decir adiós
una quimera heredada
de no se que perdedor.
Un corazón que tiembla
mareado, sin señales
de tu corazón.
No más que emociones
que son palabras
para escribirte esta canción.
Un pasadizo donde
nadie es nadie
y, me reconozco yo,
una desidia indisimulada,
un fantasma asaltando
mi habitación;
una congoja apareándose
con mi esquizofrenia,
el cajón de la despensa,
esos labios que sueña
este menda,
en tu colchón,
un solo de trompeta,
y sonando a oscuras
el himno de la resignación.
Un colocón,
unas curvas
que piden sexo
previo pago
sin amor;
unos vaqueros ajados,
un descaro,
un costurón,
otro canuto, una falacia,
tres lolitas
bailando rock and roll;
un cartel de toros,
una revista sin portada,
papeles y papeles
en el comedor,
una angustia encarándome
en plan retador;
un vértice, una arista,
mi son sonando
en una disco
de Mormelo;
un ruiseñor,
un demonio que le alista
a la perdición.
No más que emociones
y, palabras para escribirte
esta canción.
No más que palabras
oraciones a media voz
suspiros de desesperanza,
y en el suelo
un chaquetón manchado
de grasa.
Una batalla, una salve, un creo en Dios,
una mala reputación,
una sombra ardiendo
por el sol,
cuanto dislate sin chanza,
por la acera un caracol,
una baraja de naipes
una sonrisa cobarde,
un no puedo vivir con tigo
pero tampoco sin tu amor.
Un mechero, unas colillas,
una silla frente al televisor,
un estómago con hambre,
mil recuerdos,
un espejo maldito,
un no saber decir que no.
Una linterna en off,
un laberinto que es mi vida,
un mundo sin compasión
un errabundo que pudo
ser de arena,
una desbandada de poetas,
que no creyeron
en su generación.
Una guitarra que llora
por no decir adiós
una quimera heredada
de no se que perdedor.
Un corazón que tiembla
mareado, sin señales
de tu corazón.
No más que emociones
que son palabras
para escribirte esta canción.
Un pasadizo donde
nadie es nadie
y, me reconozco yo,
una desidia indisimulada,
un fantasma asaltando
mi habitación;
una congoja apareándose
con mi esquizofrenia,
el cajón de la despensa,
esos labios que sueña
este menda,
en tu colchón,
un solo de trompeta,
y sonando a oscuras
el himno de la resignación.
Un colocón,
unas curvas
que piden sexo
previo pago
sin amor;
unos vaqueros ajados,
un descaro,
un costurón,
otro canuto, una falacia,
tres lolitas
bailando rock and roll;
un cartel de toros,
una revista sin portada,
papeles y papeles
en el comedor,
una angustia encarándome
en plan retador;
un vértice, una arista,
mi son sonando
en una disco
de Mormelo;
un ruiseñor,
un demonio que le alista
a la perdición.
No más que emociones
y, palabras para escribirte
esta canción.