Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Dejá que yo así me vaya
cuando el sol caiga de nuevo,
con los segundos cansados
bebiéndome el mar de ajenjo
que me ha servido esta vida
en jarros de barro viejo.
Que se desprenda la pena
que los días adhirieron
cual karma a mis huesos blancos
y de mi lengua lo acerbo
de respirar solo el polvo
de tantos poemas muertos.
Dejame olvidar la tinta
de los versos de mi encierro
donde escribí que te amaba,
por los que pago este precio.
Dejá que yo así descanse
en los brazos del sosiego
que solo tiene el olvido
para los males que peno.
cuando el sol caiga de nuevo,
con los segundos cansados
bebiéndome el mar de ajenjo
que me ha servido esta vida
en jarros de barro viejo.
Que se desprenda la pena
que los días adhirieron
cual karma a mis huesos blancos
y de mi lengua lo acerbo
de respirar solo el polvo
de tantos poemas muertos.
Dejame olvidar la tinta
de los versos de mi encierro
donde escribí que te amaba,
por los que pago este precio.
Dejá que yo así descanse
en los brazos del sosiego
que solo tiene el olvido
para los males que peno.