Y mi tristeza es infinita
como ayer, como hoy como siempre
y es esa voz que siempre grita
retorciendose mustia de serpientes
y mi cadalzo es ya cansino
abandonado, viejo, antiguo y subyugante
como un pauperrimo anciano en un asilo
abandonado del amor, desesperante
Y descubro que estas, estando lejos
desde que vine, vinimos y te fuiste
me doy cuenta que finges los reflejos
del ayer y del hoy, logros y fines
Y mi voz, esa voz que nada pensadora
en esa nada cansina del pasado
grita sin ser oida por los tiempos
sin haber el auxilio alcanzado
Y es asi frustrante voz inmunda
impotente vocecita atribulada
que mora en los ecos que circundan
cementerios y lugubres moradas.
Y me vengo agudo farfullante
de miticos errores resultado
sin haber logrado ya rampate
arrancarte ese velo malogrado
Es aguda la simple melodia
del poeta procaz y taciturno
que lamenta en sus tristes romerias
el amor del amor aun mas inmundo.
Cosa, sierpe, traicionera audaz procuradora
de su alma, su voz y su albedrio
deja libre el alma del poeta
para que se acurruque en la miseria
de un pobre caserio...
como ayer, como hoy como siempre
y es esa voz que siempre grita
retorciendose mustia de serpientes
y mi cadalzo es ya cansino
abandonado, viejo, antiguo y subyugante
como un pauperrimo anciano en un asilo
abandonado del amor, desesperante
Y descubro que estas, estando lejos
desde que vine, vinimos y te fuiste
me doy cuenta que finges los reflejos
del ayer y del hoy, logros y fines
Y mi voz, esa voz que nada pensadora
en esa nada cansina del pasado
grita sin ser oida por los tiempos
sin haber el auxilio alcanzado
Y es asi frustrante voz inmunda
impotente vocecita atribulada
que mora en los ecos que circundan
cementerios y lugubres moradas.
Y me vengo agudo farfullante
de miticos errores resultado
sin haber logrado ya rampate
arrancarte ese velo malogrado
Es aguda la simple melodia
del poeta procaz y taciturno
que lamenta en sus tristes romerias
el amor del amor aun mas inmundo.
Cosa, sierpe, traicionera audaz procuradora
de su alma, su voz y su albedrio
deja libre el alma del poeta
para que se acurruque en la miseria
de un pobre caserio...