Maroc
Alberto
Acompañame, porque sólo existo
si estás a mi lado,
y volvamos a crear
laberintos antaño silvestres,
take me to your place,
in my rain
will be your breath
in a new day.
Podría escribir unos versos
diciendo que mi colega es muy cool
o que la vecina
tiene un precioso look,
podría usar la palabra mouse
para referirme a un ratón
porque, por lo visto,
salirme por la tangente
diciendo que tengo los pezones herizados
o que el software de muchas mentes
navegan en un vertedero
lleno de toneladas de basura
y escombro hacia el canalizo
del gozo emparentado
con la inmundicia
está de moda
pero no aunque podría sonar
muy guay y vanguardista
este poema no viene a lucirse
en plan florero escribiente.
Tengo un sentimiento en el corazón
nutrido por las tuberías
pintadas de rojo
que contienen mi sangre,
viene del pasado
con sus alas al viento
perfumado el café de la mañana.
Ahora todo es un carámbano
que también crece en los libros
junto a hombres borrachos de dinero y putas
pero cada vez late más fuerte ese sentimiento aunque haya sido
quemado en las mazmorras
horrendas de un túnel oscuro.
Me cuentan que vivo
en un mercado libre
mientras frases de roca fría
se enrredan en las fosas
ocultas con tinta invisible
porque no hay un mundo libre.
Hay quien piensa
que mi color no tiene alas
para levantar el vuelo
porque muchos y muchas
lo han intentado antes de mí,
de el ahora.
Plumillas escriben
y vomitan mentiras
diciendo que jamás mis colores
podrán cambiar el curso de los ríos,
aunque no saben que desde
la estantería de arriba
se puede vislumbrar la verdad.
La televisión es una lavadora
que borra los pensamientos,
que vocea sobre guerras
lejanas mientras
en el bar deboran
periódicos, pringados de tarquín,
hechos para que las personas
se queden en casa
mirando tras los cristales
minutos, horas, días, años...,
sin hacer nada.
Existe un fuego encendido
que siempre está atento
y tiene en su seno un fragor incandescente
para alterar el curso de la historia
abrazando los juegos de los niños
y quitando con las manos
los cascos de metal
que les han puesto a las cabezas vacías.
Tengo un sentimiento
que quiere cambiarlo todo,
que quiere levantar los párpados cerrados;
esos a los que les gustaría
volar pero no pueden.
https://youtube.com/shorts/my0Gwxbs0TA?si=xEijjS05FyBMtmfC
si estás a mi lado,
y volvamos a crear
laberintos antaño silvestres,
take me to your place,
in my rain
will be your breath
in a new day.
Podría escribir unos versos
diciendo que mi colega es muy cool
o que la vecina
tiene un precioso look,
podría usar la palabra mouse
para referirme a un ratón
porque, por lo visto,
salirme por la tangente
diciendo que tengo los pezones herizados
o que el software de muchas mentes
navegan en un vertedero
lleno de toneladas de basura
y escombro hacia el canalizo
del gozo emparentado
con la inmundicia
está de moda
pero no aunque podría sonar
muy guay y vanguardista
este poema no viene a lucirse
en plan florero escribiente.
Tengo un sentimiento en el corazón
nutrido por las tuberías
pintadas de rojo
que contienen mi sangre,
viene del pasado
con sus alas al viento
perfumado el café de la mañana.
Ahora todo es un carámbano
que también crece en los libros
junto a hombres borrachos de dinero y putas
pero cada vez late más fuerte ese sentimiento aunque haya sido
quemado en las mazmorras
horrendas de un túnel oscuro.
Me cuentan que vivo
en un mercado libre
mientras frases de roca fría
se enrredan en las fosas
ocultas con tinta invisible
porque no hay un mundo libre.
Hay quien piensa
que mi color no tiene alas
para levantar el vuelo
porque muchos y muchas
lo han intentado antes de mí,
de el ahora.
Plumillas escriben
y vomitan mentiras
diciendo que jamás mis colores
podrán cambiar el curso de los ríos,
aunque no saben que desde
la estantería de arriba
se puede vislumbrar la verdad.
La televisión es una lavadora
que borra los pensamientos,
que vocea sobre guerras
lejanas mientras
en el bar deboran
periódicos, pringados de tarquín,
hechos para que las personas
se queden en casa
mirando tras los cristales
minutos, horas, días, años...,
sin hacer nada.
Existe un fuego encendido
que siempre está atento
y tiene en su seno un fragor incandescente
para alterar el curso de la historia
abrazando los juegos de los niños
y quitando con las manos
los cascos de metal
que les han puesto a las cabezas vacías.
Tengo un sentimiento
que quiere cambiarlo todo,
que quiere levantar los párpados cerrados;
esos a los que les gustaría
volar pero no pueden.
https://youtube.com/shorts/my0Gwxbs0TA?si=xEijjS05FyBMtmfC
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