En estas noches
en las que sigo echando de menos
cosas
que de tan simples
se me llegan a confundir con tazas de café
bostezos compartidos
lágrimas de aeropuertos
y esos ocasos que aun renuncian a existir
si tus ojos llegan tarde
pienso en que quizás algún día
hablaremos de la rabia
sin que el ayer
nos amenace con la sal
con los huesos de los que no nos despedimos
por la excusa de los pasaportes
y la cobardía.
A veces creo que no valió la pena
el haber optado
por sangrar
estos cirros grises que al final siempre se astillan
y nos dejan palabras
más palabras
como si fuese lo único que a estas alturas
tuviese el descaro
de justificarnos.
en las que sigo echando de menos
cosas
que de tan simples
se me llegan a confundir con tazas de café
bostezos compartidos
lágrimas de aeropuertos
y esos ocasos que aun renuncian a existir
si tus ojos llegan tarde
pienso en que quizás algún día
hablaremos de la rabia
sin que el ayer
nos amenace con la sal
con los huesos de los que no nos despedimos
por la excusa de los pasaportes
y la cobardía.
A veces creo que no valió la pena
el haber optado
por sangrar
estos cirros grises que al final siempre se astillan
y nos dejan palabras
más palabras
como si fuese lo único que a estas alturas
tuviese el descaro
de justificarnos.