Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
Sonrisa embriagadora de dulzura,
cálida luz de murallas de marfil.
Eres Princesa, alma noble y bella,
albo sueño, perfumado jazmín,
amiga única, irrepetible perfil.
¡Oh! qué alegría dedicarte mis versos,
sonreír mientras escribo pensando en ti,
hablar de tu belleza, admirar tu corazón.
Qué feliz, pues un día los hados azarosos
en esa cadencia desconocida de telares,
de vidas sin fin, entretejieron entre nosotros
el dulce regalo que los hombres llaman, amistad.
Dorados hilos son en el telar de la vida,
los destinos que ajenos se entrecruzan,
en esa danza eterna de la casualidad,
pequeños soles que iluminan las vidas
y van contagiando sonrisas y bondad.
Y en este día, en este que es especial,
cuando la fruta cobijada de soles,
mamando de la vida, madura un poco más,
en este que es un pálido triunfo al tiempo,
un breve paso hacia la inmortalidad,
mi corazón se alegra y te acompaña Princesa,
y por eso, hoy brindo, brindo, por tu amistad.
Digamos salud con una gran sonrisa,
con abrazos invisibles que el viento lleve,
con deseos que nazcan del corazón,
y sonríe por aquellos que te quieren,
por esos pequeños soles que brillan para ti.
Pues yo sonrío, mientras escribo
y estas hijas mías danzan inquietas,
trazando los latidos ininteligibles
que mi alma conmovida os ha querido legar.
Felicidades Princesa, amiga mía, dulce Martha,
pequeño y cálido sol que órbita en mi vida,
la de bella sonrisa, por ti, brindo una vez más.