PARA MI HIJO RAFAEL DAVID.
Para un corazón bravío
pleno de un alma joven.
RAFAEL DAVID, líder oculto
en tu bondad recuerdo cuando
en tu colegio comenzaba
el día con tu oración perfecta,
tu voz lograba el silencio
inmediato de todos los presentes.
mi orgullo como cantaros
desbordantes de agua cristalina
empapaban mi espíritu.
Me mostraban al hombre
que serás mañana.
Hoy aun con hábitos de
estudiante vestido, más alto que yo
bendecido con un cuerpo de atleta
y rostro de ángel. Reconozco que
me enseñaste a respetar tu grandeza
tomando como escudo la verdad.
En este momento estás conmigo,
recuerda siempre que fuiste concebido
con el amor inmenso en la alegría
de buenos momentos.
Hoy quiero que sepas
que posees la fibra de los robles
que no se doblan al viento, con madera
fina, con la que se construyen las bases
y cimientos de los hogares eternos.
CREAZZOLA EUGENIO LIMA PERU 26 DE OCT. 2009.
Última edición: