Para oírte en el silencio.
Estar sordo al bullicio
para oírte en el silencio
en ese solo silencio
en ese solo desparpajo
que habla música y gotea
amorfos calendarios.
Estar en ti cuando anochece
cuando son espigas las palabras
y se abrazan extasiadas
debajo de la lluvia.
Todos los caminos son espejos
cuando miras mi cansancio
y te quemas la boca
con mi recuerdo que es un semáforo
siempre encendido.
Han sido los músculos cansados
los que te han soñado
en ese puerto donde se oye
la música de un amor sin herencia,
donde el aire besa y besa
la soledad que arrastran
las cunetas sin nombre ni apellido.
Eban