laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres tan muda y tan vacía,
que en tu figura se refleja mi esencia,
que desconsolada busca su presencia,
cobijada en mi cordura embrutecida,
Eres la tristeza que alumbra mi alma,
mis amaneceres y mis alboradas.
en donde mis lágrimas no lloradas,
riegan el jardín del desconsuelo
Para ti, triste noche de mi vida.
que acompaña el ocaso de la misma;
trayendo con tu melancolía a mi horizonte,
ráfagas de sorna que envuelven su orfandad.
Estoy sola triste noche,
tan sola como tú en frío en invierno.
deseosa que termine la estación,
que corroe a paso lento mi existencia.
En nuestro cielo no hay luna enamorada,
que cómplice escuche nuestro versar.
No hay orilla ni repiquetear de olas,
que azoten la marina de nuestros recuerdos.
Eres el manto que cubre la memoria
abortando todo intento de olvidar,
exiliada habita en mi oscura identidad
luchando por una luz... que le brinde inmunidad.
Y así permaneceremos en ardua lucha las dos,
.soñando con ahuyentar las soledades,
que moran en la casa de nuestros descuidos,
¡oh! triste noche de mi vida ¿ cuando llegará el olvido?
que en tu figura se refleja mi esencia,
que desconsolada busca su presencia,
cobijada en mi cordura embrutecida,
Eres la tristeza que alumbra mi alma,
mis amaneceres y mis alboradas.
en donde mis lágrimas no lloradas,
riegan el jardín del desconsuelo
Para ti, triste noche de mi vida.
que acompaña el ocaso de la misma;
trayendo con tu melancolía a mi horizonte,
ráfagas de sorna que envuelven su orfandad.
Estoy sola triste noche,
tan sola como tú en frío en invierno.
deseosa que termine la estación,
que corroe a paso lento mi existencia.
En nuestro cielo no hay luna enamorada,
que cómplice escuche nuestro versar.
No hay orilla ni repiquetear de olas,
que azoten la marina de nuestros recuerdos.
Eres el manto que cubre la memoria
abortando todo intento de olvidar,
exiliada habita en mi oscura identidad
luchando por una luz... que le brinde inmunidad.
Y así permaneceremos en ardua lucha las dos,
.soñando con ahuyentar las soledades,
que moran en la casa de nuestros descuidos,
¡oh! triste noche de mi vida ¿ cuando llegará el olvido?