murdock
Poeta adicto al portal
La luna se asomaba mirando menguante
Se revolotea tras la cornisa del cerro seco
Yo no sé lo que me ve y me deja pensante
Me espanta e intriga dejando mi tintero seco
Esa mirada se me cuela por todo el cuerpo acojonante
El sonido del viento es muchas veces cortante
Y aunque mis labios como antenas huyan de su tacto
Es que están secos porque su tinta la han robado
Estoy consciente de que todo eso suena atorrante
Pero es que me sonroja estar cerca de un contacto
De ser sofocado en un instante flagrante
Y yo más que pendejo la veo entre los maderos
Lleva ahí llena pero esquiva tras la neblina de la helada.
Sin nubes ni estrellas la oscura noche llega y se muestra
Cubierta de misterios que atormentan la calma
Después de haberme calcinado toda el alma
Hiela los valles soplando el viento en una pequeña muestra
Y se siente subir por las puntas de estos dedos austeros
Que llevan mucho tiempo si dibujar letras en su silueta
La luna se asomaba sonriendo cortante
Entre las rendijas del vecindario viejo
No sé si me mira o soy muy altisonante
El hechizo de su mirada me inspira temor.
Se revolotea tras la cornisa del cerro seco
Yo no sé lo que me ve y me deja pensante
Me espanta e intriga dejando mi tintero seco
Esa mirada se me cuela por todo el cuerpo acojonante
El sonido del viento es muchas veces cortante
Y aunque mis labios como antenas huyan de su tacto
Es que están secos porque su tinta la han robado
Estoy consciente de que todo eso suena atorrante
Pero es que me sonroja estar cerca de un contacto
De ser sofocado en un instante flagrante
Y yo más que pendejo la veo entre los maderos
Lleva ahí llena pero esquiva tras la neblina de la helada.
Sin nubes ni estrellas la oscura noche llega y se muestra
Cubierta de misterios que atormentan la calma
Después de haberme calcinado toda el alma
Hiela los valles soplando el viento en una pequeña muestra
Y se siente subir por las puntas de estos dedos austeros
Que llevan mucho tiempo si dibujar letras en su silueta
La luna se asomaba sonriendo cortante
Entre las rendijas del vecindario viejo
No sé si me mira o soy muy altisonante
El hechizo de su mirada me inspira temor.