Cuando los pétalos se caen
Y las estrellas se apagan,
Resurge de tu boca blanda y sagrada
Un cuento que dulce me sabe.
Entonces las golondrinas luminosas
Y las rosas de espinas doradas
Inundan los campos espejados.
Cuanto más profundo me adentro,
Mi mente se disuelve en el momento.
Por eso el canto de las sirenas no me distrae
Y el mar bravo revuelto en sales se vuelve calmo,
Sólo escucho el susurro de tu voz,
Calido, colmado como el Sol.
Así me levanto nuevamente, soy mariposa
Y vuelo ágilmente, como una hoja sutil y graciosa.