PARAÍSO
“Alma fuera, alma fuera del cuerpo,
planeando tan delicadamente
sobre la triste forma abandonada...”
De “Sombra del paraíso”
V. Aleixandre.
Oh, esplendor ingenuo de un Paraíso soñado,
ideado fuera del tiempo, con las formas y colores
que aún no habían sido creados.
Paraíso nacido de las alas necesarias de los ángeles
moderadamente humanos,
sujetos a párvulas tentaciones, a caricias y pulsiones
que hacían titilar sus leves cuerpos, espíritus casi.
Luz esencial de los tiempos antes del Tiempo,
purísima luz que daba forma a las formas,
sin máculas ni equívocas sombras.
Flores para ser libados sus néctares redentores
por mariposas o solícitos unicornios,
formas que ocultan misterios aún no desvelados.
Y los cuerpos, con vagarosos recuerdos de humanidad
todavía incontaminada.
Y la alegría de los juegos inocentes de esos cuerpos
bajo la esfera, luminosa por perfecta.
Y la creación toda, manando pura de claras fuentes eternas
donde toda imperfección es rechazada.
Aves, ángeles, animales, flores,
Paraíso celestial que por soñado es real,
sueño robado a los hombres
a los que dejaron sólo ciénagas.
Si la fruta del saber aún no estaba en sazón, ni cierta,
si el hombre estaba en su origen ciego,
deslumbrado por la infinita luz de un ideal,
¿Qué horror hubo en nuestra culpa?
¿Porqué estas tinieblas densas?