I
Lo que el soldado nunca escucha:
«¡La Paz, es la honorable lucha!»
II
Evidenciada la mentira,
la verdad del truhán expira.
III
No hay silencio con el mutismo,
pues oirás al criterio mismo.
IV
Si al novel le esquiva la Musa,
aprende: «a veces es difusa.»
V
Si te has extraviado en tu norte,
para y piensa... allí tu transporte.
VI
¿El dinero es mejor herencia?
No, la moral y la conciencia.
VII
Esto piensa una prostituta:
«Sabia mi hambre, la vida es bruta.»
VIII
La vida parece sencilla,
no es solo arrojar la semilla.
IX
Dios, pocas veces nos entiende,
lo sabe el Diablo, y nos atiende.
X
Yace amargado en los placeres,
pues nunca sufrió los deberes.
Lo que el soldado nunca escucha:
«¡La Paz, es la honorable lucha!»
II
Evidenciada la mentira,
la verdad del truhán expira.
III
No hay silencio con el mutismo,
pues oirás al criterio mismo.
IV
Si al novel le esquiva la Musa,
aprende: «a veces es difusa.»
V
Si te has extraviado en tu norte,
para y piensa... allí tu transporte.
VI
¿El dinero es mejor herencia?
No, la moral y la conciencia.
VII
Esto piensa una prostituta:
«Sabia mi hambre, la vida es bruta.»
VIII
La vida parece sencilla,
no es solo arrojar la semilla.
IX
Dios, pocas veces nos entiende,
lo sabe el Diablo, y nos atiende.
X
Yace amargado en los placeres,
pues nunca sufrió los deberes.
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