Parece un olvido: Te escribo quimeras.
Segadas en tallos de suave factura
por tantos vasallos en vida futura
y solo te pido vivir primaveras.
El árbol partido castiga maneras
caído por rayos de fuerte montura
en suelo de payos con poca estatura,
cortado y herido de muertes primeras.
Mentira que quema los campos y flores
por esa manía de tratos con viejos
cambiando de tema con mil desertores
de poca valía sin vinos añejos.
El mismo problema, los mismos dolores:
La sangre salía por rotos espejos.
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