Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Parecen artificiales pero las hay de carne y hueso
Cuanto hombre embelesado se lleva un gran tropezón,
porque con toda ternura se ha enamorado de un clon,
Sus ojos ciegos están enfrente de tal belleza,
pero al mirarla por dentro solo se encuentra vileza.
Solo son esas muñecas que han nacido para ser ,
pero el amor verdadero nunca pueden complacer .
Exigencias y exigencias tendrá el pobre enamorado,
porque no abrá nada bueno que las haya conformado.
Tienen los ojos cerrados no miran su alrededor,
no importa que otro no tenga solo importa su esplendor.
Pasa mucho mucho tiempo en que el hombre se da cuenta ,
que por más que le regale ella nunca está contenta.
Esta es una imitación de las niñas consentidas,
que pululan por las calles solo para ser servidas .
Pobre del que se enamora de alguna de esas chiquillas,
porque cuando se dan cuenta su vida esta destruida.
Mary Mura 4/2/2019