Naturu3
Poeta fiel al portal
He logrado atravesar las antiguas malezas, anteriores a la noche en que mi abuela decidió ya no salir de su porche.
No tomábamos té helado, porque ya nuestras miradas helaban la huerta al costado del estanque.
Sólo el parral la cuida del eterno diálogo con el olvido, que se presenta, insistente, en cada hormiga y trasiega la uva verde hasta la cerca chirriante que lastima los oídos.
La abuela me saluda desde una voz tajante, ya no sabe de ternuras, es la parra su altivo amante.
No tomábamos té helado, porque ya nuestras miradas helaban la huerta al costado del estanque.
Sólo el parral la cuida del eterno diálogo con el olvido, que se presenta, insistente, en cada hormiga y trasiega la uva verde hasta la cerca chirriante que lastima los oídos.
La abuela me saluda desde una voz tajante, ya no sabe de ternuras, es la parra su altivo amante.
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