Hielan las manos el frío
mientras estoy con las plantas,
y a alguna trato de resucitar.
Hilvano las mañanas
entre cocidos,
poemas
y quehaceres varios.
Todos me gustan;
pero ha veces surge la queja,
el dolor
atado a un sinfín de descalabros.
Gracias a Dios
tengo la poesía
y descargo mi alma,
mis nietos, y desato mi amor
como nunca antes lo había echo.
No existe el que dirán
ni interno ni externo.
Son como las flores,
con ellas, todo esta bien hecho.
mientras estoy con las plantas,
y a alguna trato de resucitar.
Hilvano las mañanas
entre cocidos,
poemas
y quehaceres varios.
Todos me gustan;
pero ha veces surge la queja,
el dolor
atado a un sinfín de descalabros.
Gracias a Dios
tengo la poesía
y descargo mi alma,
mis nietos, y desato mi amor
como nunca antes lo había echo.
No existe el que dirán
ni interno ni externo.
Son como las flores,
con ellas, todo esta bien hecho.