BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pasa tranquila y bella
la muerte por tus ojos,
morfina de labios rojos,
carcaj de chopos vacíos.
Y tú la ves mirar de frente
el rojizo de la noche, su copa
de hastío, y su manto de eterno
desconocimiento. La ignorancia
nos hace vivos. El dolor
imanta las fuentes de la sabiduría,
y tú, en tu eterno recorrido, no hallas
más que preguntas, tercas y olvidadizas.
Pasó la vida ante tus ojos, roja y amable,
fruta roída sólo por cuerpos jóvenes y furibundos.
Trituradora que no para de eliminarte,
hallan cada aurora, un cadáver en tu frente.
©
la muerte por tus ojos,
morfina de labios rojos,
carcaj de chopos vacíos.
Y tú la ves mirar de frente
el rojizo de la noche, su copa
de hastío, y su manto de eterno
desconocimiento. La ignorancia
nos hace vivos. El dolor
imanta las fuentes de la sabiduría,
y tú, en tu eterno recorrido, no hallas
más que preguntas, tercas y olvidadizas.
Pasó la vida ante tus ojos, roja y amable,
fruta roída sólo por cuerpos jóvenes y furibundos.
Trituradora que no para de eliminarte,
hallan cada aurora, un cadáver en tu frente.
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