Aguila Albina.
Poeta recién llegado
Que se olvida dicen,
las vicisitudes
de pasadas vidas:
quien fuimos, quien amamos;
quienes somos, quien añoramos,
en presentes vidas,
las impresiones permanecen
y rara vez se olvidan.
¿Y cuando fuiste mía?
Desconozco,
¿En qué siglo y qué venida
fuiste amante, cónyuge y prometida?
Si amada eres, comprometida,
en el siglo actual, en esta vida
por quien desconozco,
y no eres mía.
¿Cuál el agravio,
y cuándo la despedida?
amnésico permanezco
y tú me niegas la amnistía;
y te muestras prevenida,
una amnesia auto inducida,
si jamás nos despedimos
y eres tu quien me agravia.
Me laceras con tus ojos
que delatan tus recuerdos,
las sonrisas de otros tiempos,
cuando fuiste esposa mía;
fuiste, esposa mía,
mi sonrisa en otros tiempos,
que olvidas los recuerdos
pues ya no vez tu otra vida.
Y aunque presientes en tu cuerpo
el de otrora, romance nuestro,
que permanezca haz decidido
como historia de otros tiempos.
las vicisitudes
de pasadas vidas:
quien fuimos, quien amamos;
quienes somos, quien añoramos,
en presentes vidas,
las impresiones permanecen
y rara vez se olvidan.
¿Y cuando fuiste mía?
Desconozco,
¿En qué siglo y qué venida
fuiste amante, cónyuge y prometida?
Si amada eres, comprometida,
en el siglo actual, en esta vida
por quien desconozco,
y no eres mía.
¿Cuál el agravio,
y cuándo la despedida?
amnésico permanezco
y tú me niegas la amnistía;
y te muestras prevenida,
una amnesia auto inducida,
si jamás nos despedimos
y eres tu quien me agravia.
Me laceras con tus ojos
que delatan tus recuerdos,
las sonrisas de otros tiempos,
cuando fuiste esposa mía;
fuiste, esposa mía,
mi sonrisa en otros tiempos,
que olvidas los recuerdos
pues ya no vez tu otra vida.
Y aunque presientes en tu cuerpo
el de otrora, romance nuestro,
que permanezca haz decidido
como historia de otros tiempos.